Libertad para GM Arian González

Autor: 
Osmany Pedraza

Entre los meses de febrero y marzo de 1974, se desarrolló en Varadero, Matanzas, el duodécimo Campeonato Absoluto de ajedrez de Cuba —tomando la cronología a partir de 1960— y en él se imponía un joven con 20 años recién cumplidos, el santaclareño Guillermo García González.

Fue el primero de los tres campeonatos de mayores que ganó el Guille, pero fue además la primera vez que un representante de la entonces provincia Las Villas, lograba esta hazaña, entre los hombres, porque ya Nora Laya y Acela De Armas se habían adueñado del femenino en el país.

El joven Guillermo había logrado un récord en el Nacional Juvenil de 1971, cuando fue profeta en Santa Clara tras ganar las 11 partidas disputadas, pero en sus tres primeras incursiones en finales de mayores, en 1969, 70 y 71, no había pasado más allá del lugar 12, claro con menos de 18 años en cada caso.

Ya en 1973, con 13 puntos en 19 rondas, dio señales de gran progreso en su juego, tras quedar a media unidad del campeón Silvino García, en certamen celebrado entre las ciudades de Cienfuegos y Santa Clara.

En esta ocasión de marras, Varadero '74, se reunieron en el bello balneario cubano, nuevamente una veintena de trebejistas, en representación de las 6 provincias. Guillermito logró 11 triunfos, entabló 6, y solo cedió ante Gerardo Lebredo y Alberto Soler.

El talentoso ajedrecista, nacido en Santa Clara, el 9 de diciembre de 1953, y quien falleciera en un accidente de tránsito, el 26 de octubre de 1990, con apenas 36 años, abrió caminos importantes en nuestro noble juego; en 1978 se convierte en el primer cubano en rebasar los 2500 puntos Elo, y dos años más tarde también en el primer representante de la Mayor de las Antillas en ganar el grupo principal en un Capablanca.

Entre sus resultados más relevantes, resaltan el 6to lugar en el fortísimo Torneo Interzonal de Moscú 1982, precedido por Garry Kasparov, Alexander Beliavsky, Mikhail Tal, Ulf Andersson y Efim Geller, así como el subtítulo en el Open de Nueva York 1988, detrás de Vassily Ivanchuk, premio que aún sigue congelado en Estados Unidos, convirtiéndose en uno de los tantos robos producidos al deporte cubano, por el genocida embargo económico y financiero que nos ha impuesto el gobierno de ese país.

Aclaramos que, además de ese título de 1974, el Guille ganó en 1976 en Viñales, Pinar del Río, y en 1983 en Sagua de Tánamo, Holguín, este último después de vencer en un match, 5½ x 2½, al matancero Reynaldo Vera.