Libertad para GM Arian González

Autor: 
Osmany Pedraza

Triunfar en el campeonato nacional de cualquier país es bien difícil, pero si se trata de ganar la categoría juvenil y luego la de mayores, entonces la tarea se complica mucho más, tanto que, en Cuba, solo ocho féminas han podido ser "princesa" y luego "reina", en el ajedrez.

La primera en probar los dos sabores fue la santiaguera Maritza Arribas Robaina, ¿quién si no?, cuando se impuso en el 1er Campeonato Nacional Juvenil Femenino, celebrado en Colón, Matanzas, en 1986, primero de sus 5 títulos entre menores de 20 años, y luego en 1992 triunfaba, en la misma ciudad de Colón, en el torneo de mayores, diadema que ha logrado en 11 ocasiones, por lo que Maritza Emilia tiene el récord de campeonatos de Cuba, tanto en el juvenil como en la 1ra Categoría.

Detrás de la multicampeona cubana, logró esta hazaña la cienfueguera Roquelina Fandiño, titular juvenil en 1987, y de mayores en 1993, curiosamente un año después de Arribas, en cada caso.

Con actuación perfecta, de 7-7, ganó la capitalina Yudania Hernández Estévez el Juvenil Femenino de 1993, en el Fajardo de Villa Clara, y al año siguiente, en Matanzas, demostró entre una treintena de mujeres que su resultado anterior no había sido casualidad.

La camajuanense Mairelys Delgado Crespo, única ajedrecista de Villa Clara que ha logrado el título de Gran Maestra, fue la cuarta cubana en coronarse en las dos categorías, y al igual que Yudania, en años consecutivos, primero fue princesa en Artemisa 1994, y luego reina en Matanzas'95.

Sulennis Piña Vega, de Jiguaní, Granma, también comparte esta hazaña, y es la única, además de Maritza, que ha repetido en las dos categorías; fue cuatro veces consecutivas campeona juvenil, de 1996 a 1999, y fue titular absoluta cubana en 2005 y 2014. Personalmente, considero que, si se tomaran en cuenta los resultados de las tres categorías —escolar, juvenil y de mayores—, Sule y Maritza fueran las dos mejores ajedrecistas cubanas, por amplio margen.

Santiago de Cuba es la única provincia que tiene dos féminas, grandes maestras por demás, que han sido "princesa y reina", pues Oleiny Linares Nápoles ganó el juvenil de 2003 en Caibarién, Villa Clara, y ha sido tres veces campeona absoluta de Cuba (2010, 2016 y 2019).

Más acá en el tiempo, en 2011, la tunera Yaniet Marrero López, con 10 años de diferencia, lograba coronarse tanto entre chicas como entre adultas, cuando en 2001, en el CAI Lavandero de Artemisa, ganaba la final juvenil cubana, y luego triunfaba en Holguín 2011, venciendo en el match final a Oleiny 3-1.

Finalmente, la actual campeona de Cuba, y única de nuestras féminas que ostenta el título de Maestro Internacional sin distinción de sexo, la pinareña Lisandra Teresa Ordaz Valdés, cerró este listado en 2020, luego que se impusiera en la Final Femenina celebrada en Holguín, y tenía en su haber el Nacional Juvenil de 2005, en Matanzas. Ha sido la vultabajera la de mayor tiempo entre un título y otro, con 15 años.

¿Quién será la novena en esta nómina de estrellas? habría que esperar, a ver si alguna de las chicas que ha triunfado en los últimos juveniles logra la progresión necesaria para tal empeño, de momento la que más cerca veo es a la WGM habanera Yuleisy Hernández Moya, quien fue campeona juvenil en 2010 y en el último nacional femenino efectuado de manera presencial, quedó empatada en primero con la Ordaz.