Autor: 
Osmany Pedraza

Hace poco hablábamos de las 8 princesas-reinas del ajedrez en Cuba, aquellas que han ganado en nuestro país el campeonato nacional juvenil y luego el de mayores, y ahora nos referiremos a los trebejistas que lo han hecho en la categoría absoluta.

Son once en total, en representación de 6 provincias: los villaclareños Guillermo García, Rodney Pérez y Yuniesky Quesada, los holguineros Walter Arencibia, Pedro Paneque e Isán Ortiz, los tuneros Irisberto Herrera y Lázaro Bruzón, así como Néstor Vélez (LHA), Reynaldo Vera (MTZ) y Juan Borges (GTM).

Numéricamente, el listado de los hombres supera en dos al de las féminas, pero es lógico, teniendo en cuenta que los Nacionales Juveniles Masculinos se desarrollan desde 1955, mientras que el de las chicas comenzó en 1986.

El dato de que, 51 jóvenes cubanos han ganado al menos en una ocasión la categoría junior, y que solo 11 de ellos han probado el néctar de la victoria entre mayores, muestra cuán difícil resulta alcanzar dicha hazaña.

Guillermo García González, para muchos el ajedrecista más talentoso nacido en la Mayor de las Antillas después de Capablanca, fue el primero en lograr el "doblón", cuando ganaba de manera perfecta (de 11-11) el Juvenil de 1971, en Santa Clara, y luego triunfaba entre los grandes en 1974, en Varadero, sin haber cumplido los 21.

Guillermito ganaría dos veces más el título absoluto, en 1976 y 1983. Y ya hemos mencionado que, ha sido el desaparecido santaclareño el gran "iniciador" del juego ciencia en Cuba, pues fue el primero que arribar a los 2500, el primero en ganar un Memorial Capablanca en su grupo principal, y el primero en ser príncipe y luego rey.

En 1980, el camagüeyano-habanero Néstor Tomás Vélez Betancourt igualaba la hazaña del Guille, tras vencer en el campeonato de mayores celebrado en Holguín, con actuación de 12 puntos en 18 partidas, y ya tenía en sus vitrinas el título juvenil de 1972, en Puerto Padre, Las Tunas.

Habría que esperar 16 años, para que otro príncipe se convirtiera en rey en el ajedrez cubano, y fue el tunero Irisberto Antonio Herrera Ojeda, campeón juvenil en 1986 (en Colón, Matanzas) y absoluto en 1996, en su natal Las Tunas.

El matancero Reynaldo Vera González-Quevedo fue el cuarto en probar los dos sabores, pero parece que le gustó, y fue el primero en repetir en las dos generaciones; titular junior en 1976 y 79, y de mayores en 1997 y 2001. Este récord de ser multi-campeón en ambas categorías lo han igualado después Lázaro Bruzón y Yuniesky Quesada.

En agosto de 1984, en la bella ciudad de Santiago de Cuba, se titulaba campeón juvenil de Cuba el guantanamero Juan Ramón Borges Matos, y 3 años después se imponía entre mayores, en Las Tunas, cosa que repitió en 1993, en Colón.

Los holguineros Walter Arencibia Rodríguez y Pedro Paneque Martín alcanzaron este resultado casi que uno detrás del otro, Walter fue príncipe en 1985 y luego rey en dos ocasiones (1986 y 1990), mientras que Paneque lo ganaba entre jóvenes en 1987 y entre adultos en 1989. Son Arencibia y Bruzón los únicos que han podido ser príncipe, en Cuba y en el mundo.

En la década del 90 lograba la doble titulación el villaclareño Rodney Oscar Pérez García; el muchacho de la Vigía, en Santa Clara, se impuso en el Juvenil de 1991, en Jiguaní, Granma, y luego en 1999 era profeta en su tierra, ganando entre mayores, en la Biblioteca Martí, en la ciudad de Marta Abreu y el Che.

Luego vendrían los multicampeones Lázaro Yourqui Bruzón Batista y Yuniesky Quesada Pérez; el tunero triunfó en los juveniles de 1998 y 99, y luego se imponía en 5 campeonatos absolutos (2004-05-07-09-10), entretanto el Yuno atrapaba los torneos junior de 2001 y 2003, en Artemisa y Caibarién, respectivamente, dejando escapar en foto-finish el de Las Tunas 2002, para más tarde ganar los campeonatos de Cuba de Santa Clara 2008 y Ciego de Ávila 2011, ambos con el formato de matches, venciendo en ese orden a Lelys Martínez e Isán Ortiz.

Y precisamente el holguinero Isán Reynaldo Ortiz Suárez es el que cierra este listado de "príncipes-reyes", ya que fue campeón Sub-20 en 2004, en Camagüey, venciendo a Aramís Alvarez en la última ronda, y después logró un triplete entre mayores, ganando consecutivamente los torneos de 2013, 2014 y 2015, todos en Santa Clara.

Como datos curiosos, queremos señalar que en ninguno de los dos sexos, en nuestro país, se ha dado el caso que el campeón juvenil haya sido también titular de mayores en el mismo año, los que más cerca han estado son: Yudania Hernández y Mairelys Delgado, entre las damas, que ganaron con un año de diferencia, y Walter Arencibia en el masculino, que ganó el de mayores siendo campeón mundial juvenil, un año después de ganar el Nacional Junior, aunque el match de desempate se jugó en enero de 1987.

Y todo parecía indicar que el tiempo de 15 años, entre un título y otro, de la pinareña Lisandra Ordaz era récord, pues ganó el juvenil en 2005 y el de mayores en 2020, pero el yumurino Reynaldo Vera la superó con creces, ya que mediaron 21 años entre su trofeo juvenil de 1976 y el de grandes en 1997.

¿Quién pudiera ser el próximo cubano en ser príncipe y rey?, al igual que entre las mujeres, es difícil predecirlo, mucho más entre los hombres pues Carlos Albornoz, actual bicampeón de Cuba, fue titular escolar pero no juvenil, quizás el avileño Luis Ernesto Quesada sea uno de los candidatos, junto al holguinero Arnaldo Jesús Fernández de la Vara, ambos integrantes de la preselección nacional y que ya tienen títulos juveniles en sus vitrinas personales.